Urielo 0.5

Seguro pero cosquilludo

Una patética mañana de radio

con un comentario

La del sábado pasado fue una patética mañana de radio. ¿Qué se escuchó dos horas antes del mediodía? La transmisión en vivo de la toma de protesta como candidato a gobernador del priista Miguel Osorio.

Fue de pena ajena: locutores que no se daban abasto con las loas para “el candidato”; imprecisiones a la hora de nombrar a los “personajes” que llegaban al estrado (decidieron que José Antonio Rojo García de Alba se apellidara Lugo), e incluso se les olvidó el nombre del senador Esteban Ángeles (se referían a él sólo como “Ángeles”).

Fue una muestra perfecta del rezago que hay en la radio de Hidalgo en materia de contenidos y de la turbia relación que mantienen los dueños de los medios de comunicación con la esfera en el poder. Es hacer un favor por otro.

La transmisión la hizo una radio privada, quien podrá excusarse que su tiempo al aire está a disposición de quien pueda pagarlo.

Sin embargo, en el fondo de esta anécdota infumable está la hipocresía de Radio y Televisión de Hidalgo (RTH), cuyos directivos decidieron, de último momento, sólo mandar reporteros y no cubrir la nota en vivo.

Más en el fondo está el servilismo y la apatía de Mario Espinosa, director de RTH, que mantiene la peor programación –hablando en fondo y forma– que se haya visto en los últimos años.

Espinosa es una figura maleable, que es movido desde el gobierno estatal. Nada que no sepamos. Nada fuera de lo establecido, de lo cotidiano en Hidalgo.

Sin embargo, RTH forma parte de la Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales, una iniciativa con diez años de vida y que tiene como misión consolidarse como un trampolín para el desarrollo de medios alternativos. Mario Espinosa es tesorero de esa red; Julio Di-Bella, director de Canal Once, su presidente.

Es patético recordar que, del 21 al 23 de septiembre, el director de RTH participó en el Primer Congreso Internacional “Democracia y Medios Públicos”, y durante la primera conferencia, escuchó admitir a Ricardo García Cervantes, subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación, que los sistemas de radio y televisión públicos en algunos estados –quizá pensando en Hidalgo– “todavía obedecen a la vieja concepción caciquil, resultado de una dependencia presupuestal excesiva o exclusiva”.

Mario Espinosa incluso escuchó a Alejandro Alfonso, consejero de comunicación e información de la UNESCO, afirmar que la pluralidad, la apertura y la independencia editorial son condiciones que deben cumplir los medios de comunicación del Estado para que puedan ser considerados como parte de un verdadero sistema de servicio público.

Como muestran sus servicios informativos, en RTH no hay ninguna de las características propuestas por Alfonso.

Y por ello es más patético saber que en el área de Noticieros de RTH hay órdenes explícitas para apapachar a Miguel Osorio, el candidato de la transparencia y la democracia. Más, que desde la Plaza Juárez se revisen guiones y escaletas; se designen conductores. Es patético comprobar que los medios de comunicación electrónicos en Hidalgo viven congelados en los años cincuenta, empeñados en demostrar que es más redituable rendirle pleitesías al poderoso que honrar la confianza de quienes, accidentalmente, sufrimos una patética mañana de radio.

urielrodriguezm@yahoo.com.mx

Escrito por Uriel

19/11/2004 a 1:00 am

Escrito en Tinta china

Una respuesta

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  1. This post has been removed by the author.–>

    Tinta China

    25/11/2004 a 2:28 pm


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